La Asociación para el Progreso y la Modernización de Córdoba FUTURA, con la colaboración de la Fundación Cajasol, organizó el jueves día 9 de junio de 2016 a las 19:30 horas, en la sede del IESA-CSIC (Campo Santo de los Mártires, 7), la charla-coloquio Una mirada a la intolerancia y los delitos de odio. En este debate intervino el presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra. El acto contó con la moderación de Victoria Fernández, Presidenta de FUTURA.



La ONG Movimiento contra la Intolerancia, con más de 20 años de atención a víctimas, propuso a comienzos de 2014 la creación, conforme a la Directiva Europea de Víctimas del Delito, del Consejo de Víctimas de Delitos de Odio y Discriminación para agrupar a quienes sufren delitos de racismo, xenofobia, antisemitismo, islamofobia, antigitanismo, homofobia, misoginia, disfobia, sexismo, aporofobia, totalitarismo, negrofobia, transfobia y otras formas de intolerancia.

El Consejo de Víctimas también agrupa a ONGs que prestan servicio y apoyan directamente a las Víctimas, generando una red descentralizada que alcanza a toda España. De la misma manera, también ha impulsado comisiones de expertos jurídicos, educadores, psicólogos, periodistas y activistas que asumen los objetivos del Consejo y trabajan de forma voluntaria a favor de los mismos. En sus objetivos está prevenir la aparición y combatir las diversas manifestaciones de intolerancia, discriminación y delitos o crímenes de odio; reclamar políticas de prevención criminal, impulsar una acción integral, incluidos los ámbitos de educación, comunicación, deporte y cultura. Así como vertebrar y extender territorialmente el movimiento de solidaridad con la víctima y trabajar por una Ley de Protección Integral contra los Delitos de Odio. También impulsa la sensibilización y movilización ciudadana, la solidaridad con colectivos vulnerables, personas y comunidades diversas, e insta a las autoridades a cumplir o hacer cumplir, mejorar o modificar la normativa que persigue el delito de odio y discriminación, así como su prevención y monitorización.

La xenofobia política ha triunfado en Francia, Gran Bretaña y Dinamarca; ha obtenido buenos resultados en Grecia, Hungría, Holanda, Bélgica y Austria. También Alemania, con el primer eurodiputado obtenido por el NPD.

En cuanto a España, con sus circunstancias y particularidades, no vive de espaldas a este tsunami xenófobo que no viaja solo, viaja acompañado de múltiples manifestaciones y expresiones de intolerancia. Y aunque, de momento, los partidos genuinamente racistas y xenófobos han fracasado electoramente en nuestro país, su discurso de intolerancia se usa por muchos, se alienta la islamofobia en compañía de la homofobia, la intolerancia religiosa y otras manifestaciones de rechazo, irrespeto y desprecio al “otro” diferente, a la diversidad, cuestionando los derechos humanos. Sin olvidar el subsuelo de violencia neonazi, con organizaciones muy relacionadas internacionalmente que han visto mejoradas sus expectativas de acción directa por el fracaso de los anteriores que optaban por la acción política. El crecimiento de las agresiones es un hecho, como evidencia la monitorización del Informe Raxen.